A doce kilómetros del hotel Valle de Cabezón se encuentra una de las villas de visita obligada en tu viaje por Cantabria. Comillas, ubicada en la costa occidental, es un lugar lleno de monumentos históricos de corte modernista, como el Capricho de Gaudí, el Palacio del Marqués de Sobrellano y otros edificios históricos como el de la Universidad Pontificia. Un lugar mágico en el que poder disfrutar de una playa muy segura para los bañistas en temporada de verano.
La villa del Marqués de Comillas
El esplendor de Comillas está ligado a Antonio López y López, primer Marqués de Comillas, cuya fortuna impulsó en el siglo XIX la transformación de la villa. Aquella época dorada atrajo a la corte y a destacados arquitectos del modernismo catalán, que dejaron en la villa un patrimonio único en el norte de España: de ahí que Comillas sea conocida como la «villa de los arzobispos» y uno de los grandes conjuntos históricos de Cantabria.
El Capricho de Gaudí
La Villa Quijano, popularmente conocida como El Capricho, fue proyectada por Antoni Gaudí y construida entre 1883 y 1885, siendo una de sus primeras obras fuera de Cataluña [[1]]. Situada en el barrio de Sobrellano, justo detrás del palacio del Marqués [[3]], está considerada una de las joyas del modernismo europeo [[5]] y puede visitarse durante todo el año.

El Capricho de Gaudí (imagen: Wikimedia Commons).
Palacio de Sobrellano y Universidad Pontificia
Junto al Capricho se alza el Palacio del Marqués de Comillas o de Sobrellano, mandado construir por Antonio López y sede de una rica colección de arte. Coronando la villa, el imponente edificio de la Universidad Pontificia domina el perfil de Comillas desde lo alto, con su silueta neogótica visible desde toda la comarca.

Palacio de Sobrellano (imagen: Wikimedia Commons).

La Universidad Pontificia, silueta inconfundible de la villa (imagen: Wikimedia Commons).
Cementerio modernista y casco histórico
Sobre el acantilado, el cementerio de Comillas guarda una de las esculturas más fotografiadas del modernismo: el Ángel de Josep Llimona [[24]]. Bajando hacia el casco histórico, las calles empedradas, las casas de indianos y el puerto pesquero completan un paseo imprescindible antes de acercarse a la playa.
El Ángel de Llimona en el cementerio de Comillas (imagen: Wikimedia Commons).
Playa segura y puerto marinero
La playa de Comillas, recogida y de oleaje tranquilo, es muy segura para los bañistas en temporada de verano, tal y como atestiguan las familias que la eligen año tras año. El puerto, con su ambiente marinero, ofrece una amplia oferta de restaurantes donde degustar el pescado fresco de la costa cántabra.

La playa de Comillas (imagen: Wikimedia Commons).




