Muy cerca de nosotros, en la zona periférica del Monte Corona, se encuentra el Monumento Natural de las Secuoyas, un entorno protegido con más de 800 ejemplares de más de 30 metros de altura en una plantación que ocupa 2,5 hectáreas.
Un bosque con historia
La parcela se plantó en la segunda mitad de los años cuarenta del siglo pasado [[11]] y hoy persisten en ella 848 secuoyas rojas de California (Sequoia sempervirens) [[3]], algunas de casi 40 metros de altura [[16]]. Por su singularidad, fue declarado Monumento Natural en 2003 por el Gobierno de Cantabria [[12]]. El acceso es libre y gratuito, sin necesidad de reserva [[15]].
Cómo llegar
Es fácil encontrarlo tomando la carretera que parte de Cabezón de la Sal en dirección a Comillas: encontraremos un aparcamiento en el lado izquierdo de la carretera, a unos 150 metros de la rotonda. Desde allí, un cómodo sendero nos adentra en este "California cántabro".

Secuoyas del Monte Cabezón (imagen: Wikimedia Commons).
Monte Corona: ermitas con encanto
En este mismo Monte Corona se encuentran dos enclaves con mucho encanto. Por un lado, la Ermita de San Esteban, en el término de Udías, que goza de una de las más bellas panorámicas de Cantabria, desde la que se observa la costa occidental con los Picos de Europa como telón de fondo. Por otro, la Ermita de San Antonio, situada en pleno corazón del bosque, en el municipio de Valdáliga, donde se puede disfrutar de un agradable picnic familiar.






